
El Papa León XIV ingresó en el hospital el 13 de octubre para someterse a una cirugía en la que se le ha extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho por un adenocarcinoma pulmonar. El Vaticano ha comunicado que su recuperación en el hospital durará al menos una semana y que sus compromisos oficiales quedan cancelados hasta el 20 de octubre.
Una prolongada hospitalización de uno de los líderes más importantes del mundo puede plantear la pregunta: ¿Quién dirige exactamente el Vaticano? ¿Qué sucede si un papa es hospitalizado o no puede desempeñar sus funciones habituales?
Matthew Bunson, vicepresidente y director editorial de EWTN News y autor de numerosos libros sobre catolicismo, incluida Encyclopedia of Catholic History (Enciclopedia de historia católica), dijo a EWTN News en 2025, tras la hospitalización del entonces Papa Francisco, que en tales casos “la maquinaria del Estado tiende a seguir funcionando”.
Andreas Widmer, profesor asociado de práctica empresarial en la Busch School of Business de la Universidad Católica de América y ex guardia suizo del Vaticano, también dijo que gran parte de la administración del Vaticano continúa incluso cuando el Papa está enfermo.
“Las cosas siguen su curso. [Los funcionarios del Vaticano] lo mantienen informado”, dijo Widmer, quien sirvió como guardia suizo durante el pontificado del Papa Juan Pablo II en la década de 1980 y que regresa regularmente al Vaticano para trabajar con la guardia.
Se prevé que el Papa León XIV permanezca hospitalizado solo una semana. Sin embargo, en algunos casos, los Papas han abordado la posible necesidad de renuncias en caso de crisis de salud graves.
En 1965, el Papa San Pablo VI escribió una carta al decano del Colegio Cardenalicio en la que afirmaba que, en caso de que quedara incapacitado durante su mandato, se lo debería considerar dimitido. (El Papa Pablo VI vivió otros 13 años y murió durante el ejercicio del cargo).
En 2022, el Papa Francisco reveló que en el primer año de su pontificado firmó su renuncia y se la entregó al entonces Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Tarcisio Bertone, para que la invocara si estaba médicamente incapacitado y no podía llevar a cabo sus funciones. (“No sé a quién se la habrá dado el Cardenal Bertone, pero se la di cuando era secretario de Estado”, bromeó el fallecido Papa en esa ocasión).
En su biografía publicada en 2024, Francisco afirmó que considera que el ministerio petrino es “ad vitam (para toda la vida)” y no ve condiciones para la renuncia, salvo una discapacidad física grave.
Widmer sostuvo que los Papas no suelen dejar este tipo de cuestiones sin resolver de una forma u otra. “Un Papa no va a dejar esto al azar. Se toman su responsabilidad muy en serio”, dijo.
El Vaticano anunció el 13 de octubre que la cirugía del Papa había concluido con éxito. Sin embargo, en caso de fallecimiento del Santo Padre, explicó Bunson, gran parte de la administración inmediata del Vaticano recae en el Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, uno de los pocos funcionarios del Vaticano que no pierde su puesto inmediatamente tras la muerte del Pontífice.
Entre las funciones del Camarlengo se incluyen certificar la muerte del Papa y supervisar las funciones del interregno.
“Su trabajo consiste en certificar el fallecimiento del Papa reinante y asegurarse de que se respeten sus deseos”, explicó Bunson. “Luego, los cardenales son convocados a Roma”, tras lo cual finalmente se elige a un nuevo Papa.
Asimismo, en caso de fallecimiento del Papa, el jefe de la Penitenciaría Apostólica, el dicasterio cuya función principal es el perdón de los pecados, conserva su título.
Ese funcionario “siempre conserva su puesto”, dijo Bunson, “porque siempre debe existir la oportunidad para la misericordia amorosa de Dios”.
Otro cargo clave es el de Limosnero de Su Santidad, el cardenal encargado de la caridad papal y la asistencia a los pobres. Fue el Papa Francisco quien decretó que el limosnero conservara su puesto, lo que refleja su preocupación por los olvidados y los más vulnerables.

