
Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, presenta al Papa León XIV un documento con los rostros y nombres de desaparecidos en México. Crédito: Cortesía de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
El Papa León XIV recibió de manos de Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), un documento que recoge “rostros, nombres e historias” de desaparecidos en México.
Mons. Castro Castro le entregó al Santo Padre el documento, titulado Un nombre, mil voces, el jueves 8 de octubre en el Vaticano.
En un comunicado, la CEM indicó que en las páginas del libro se pueden encontrar “los rostros de quienes siguen haciendo falta y la memoria de las familias que no dejan de buscar”.
“Detrás de cada fotografía hay una historia, una ausencia y una esperanza que permanece”, añadió la CEM.
El documento entregado al Papa es fruto de una campaña lanzada desde el Diálogo Nacional de Paz, iniciativa de la Iglesia Católica que articula a la CEM con la Dimensión Episcopal para los Laicos, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) y los Jesuitas de México.
Según se anunció en agosto de este año, el libro se llevará también ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Entre las primeras páginas, el Diálogo Nacional de Paz expresa que “nos gustaría decir que este documento da cuenta de un episodio prolongado de la vida de un pueblo anestesiado de tanta violencia. Pero no. Si fuera un episodio, esta historia habría terminado”.
“Confiamos en que las manos que lo reciban, el Papa León XIV, Naciones Unidas, instituciones y personas dentro y fuera de México, lograrán no solo conmoverse sino moverse a la acción, desde lo que son y desde donde están, que serán incapaces de permanecer indiferentes ante el dolor”, añade.
De acuerdo a fuentes oficiales, actualmente en México hay 130.421 personas desaparecidas y no localizadas.
El comunicado de la CEM aseguró que la Iglesia seguirá “alzando la voz por la verdad, la justicia, la responsabilidad ante la crisis forense y el fin de la impunidad”.
“No apartaremos la mirada. Cada nombre importa. Cada vida cuenta. Hasta encontrarles”, concluyó.

