El desayuno y los refrigerios equilibrados aportan la energía y los nutrientes necesarios para las actividades escolares.
El Instituto recomienda incluir alimentos variados, agua simple potable y porciones acordes con la edad y las necesidades de cada niña y niño.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí recomienda a las familias y personas cuidadoras aprovechar el regreso a clases para fortalecer hábitos de alimentación saludable en niñas y niños, ya que contribuyen a su crecimiento, desarrollo, concentración y rendimiento escolar.
La coordinadora de Nutrición, Donají Amparo Velázquez Berdón, explicó que, después del periodo vacacional, es importante recuperar las rutinas y establecer nuevamente horarios para el desayuno, las comidas, los refrigerios, el descanso y la actividad física.
Destacó que el desayuno es fundamental, pues después de varias horas de ayuno proporciona la energía y los nutrientes necesarios para iniciar las actividades del día. Una alimentación adecuada antes de acudir a la escuela puede contribuir a mejorar la atención, concentración y el rendimiento durante la jornada escolar.
Velázquez Berdón precisó que el refrigerio escolar no sustituye una comida completa, por lo que debe ser práctico, variado, seguro e higiénico. Recomendó incorporar frutas y verduras, cereales, leguminosas y alguna fuente de proteína, además de incluir diariamente agua simple potable.
Entre las opciones prácticas, mencionó quesadillas acompañadas de pepino o jícama; un sándwich pequeño de pollo o queso con verduras; yogur natural sin azúcar con fruta o amaranto, así como tostadas horneadas con frijoles y queso.
Señaló que las porciones deben adecuarse a la edad, etapa de crecimiento, nivel de actividad física y necesidades particulares de cada niña y niño, además de respetar sus señales de hambre y saciedad.
La especialista del IMSS recomendó privilegiar el consumo de agua simple potable y limitar los refrescos, las bebidas saborizadas y los jugos, incluso los naturales; asimismo, sugirió preferir la fruta entera y reducir el consumo habitual de productos ultraprocesados con alto contenido de azúcares y grasas, como frituras, galletas y dulces.
Subrayó que una alimentación equilibrada debe complementarse con actividad física, juego y descanso adecuado, factores que contribuyen al aprendizaje, la memoria y el bienestar integral de niñas y niños.
Destacó que la participación de las familias es fundamental para formar hábitos saludables desde la infancia.
El IMSS en San Luis Potosí recomienda organizar y planear los alimentos con anticipación, así como involucrar a niñas y niños en su preparación, con el propósito de establecer prácticas que ayuden a prevenir el sobrepeso, la obesidad y otros problemas de salud a lo largo de la vida.

