El Papa pide “desenmascarar” las contradicciones del mundo, como ver la guerra como solución

El Papa, en el papamóvil mientras saluda a los fieles durante la Audiencia General. Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News

El Papa, en el papamóvil mientras saluda a los fieles durante la Audiencia General. Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News

El Papa León XIV llamó a “desenmascarar las contradicciones” del mundo contemporáneo y aseguró que los creyentes están llamados a hacerse cargo de “las dificultades de los hermanos, sobre todo de aquellos que se ven oprimidos por la injusticia, por la discriminación, por la violencia”.

El Pontífice realizó este llamamiento durante la Audiencia General de este miércoles 2 de septiembre, en la que inauguró un nuevo ciclo de catequesis dedicado a la constitución pastoral Gaudium et spes, una de las respuestas más significativas de la Iglesia a los desafíos y expectativas del mundo contemporáneo.

Este documento, aprobado y promulgado el 7 de diciembre de 1965 por los padres conciliares junto con el Papa San Pablo VI, pone de manifiesto, según explicó León XIV, la naturaleza esencialmente pastoral de la Iglesia, fruto de la “fidelidad al Misterio de Cristo que, encarnándose, elige compartir nuestra vida”.

Por ello, recordó que la constitución conciliar Gaudium et spes se abre con la célebre afirmación de que la Iglesia siente como propios “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren”.

Se trata, añadió el Pontífice, de una entrega que invita a los cristianos a “salir de toda pasividad e indiferencia ante los acontecimientos que se producen, ante la historia y la vida de las personas, sobre todo ante el cambio rápido y profundo que experimentamos hoy”.

En este sentido, subrayó que la cercanía a la humanidad permite una comprensión más profunda tanto de los acontecimientos históricos como de la propia Revelación. Desde esa perspectiva, señaló que Gaudium et spes recuerda el “deber permanente de la Iglesia [de] escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio”.

El Santo Padre precisó que esta actitud no responde únicamente a una exigencia “simplemente moral”. Para explicarlo, citó la exhortación apostólica Evangelii gaudium, considerada la hoja de ruta del pontificado del Papa Francisco, en la que se recuerda que para la Iglesia “la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica”.

“La entrega cristiana nos compromete a asumir la realidad y también a desenmascarar las contradicciones que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo”, afirmó el Papa.

A continuación, enumeró algunos ejemplos de esas contradicciones. Mencionó, por un lado, “un progreso científico y tecnológico, que ofrece siempre nuevas posibilidades, pero solo a algunos”; por otro, una comprensión más clara de las “leyes de la vida social”, acompañada, sin embargo, de incertidumbres “sobre la dirección que hay que imprimirle”.

También señaló la paradoja de disponer de “riquezas, tantas posibilidades, tanto poder económico” mientras, al mismo tiempo, “una gran parte de la humanidad sufre hambre y miseria”. Asimismo, lamentó que exista una conciencia cada vez más extendida de que el futuro del planeta está en juego y, sin embargo, persista la incapacidad de renunciar al “consumo egoísta” y a “la ilusión de que la guerra es una vía eficaz para construir la paz”.

“En una época marcada por profundos cambios, de los que se derivan desequilibrios preocupantes, la Iglesia está llamada a servir al ser humano, escuchando y acogiendo los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan”, insistió el Santo Padre.

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