• Con experiencia, visión nacional y trabajo en territorio, el emecista recorrió seis municipios para escuchar a la ciudadanía y fortalecer la presencia de Movimiento Ciudadano.
San Luis Potosí, S.L.P.— La Ruta Naranja ya arrancó en la Huasteca potosina y Edgardo Longoria comienza a colocarse como uno de los perfiles encargados de abrir camino para Movimiento Ciudadano en una de las regiones más importantes del estado.

Sin limitarse a reuniones de oficina, Longoria salió a territorio y recorrió Ciudad Valles, Matlapa, Huehuetlán, Tancanhuitz, Xilitla y Axtla de Terrazas, donde sostuvo encuentros con habitantes, familias y liderazgos locales.
Su visita no pasó únicamente por las cabeceras municipales. El recorrido incluyó calles, colonias y comunidades en las que escuchó directamente las inquietudes de la población y conoció las diferentes realidades que enfrenta la Huasteca.





Con la firmeza de un proyecto nacional y la experiencia adquirida dentro del movimiento naranja, Edgardo Longoria comienza a trazar una ruta propia en San Luis Potosí: caminar, escuchar y organizar desde abajo.
Las imágenes de la gira muestran un contacto directo con la ciudadanía, desde conversaciones con jóvenes y familias hasta encuentros con personas adultas mayores. La intención es llevar la presencia de Movimiento Ciudadano hasta donde realmente se viven los problemas y donde también pueden construirse las soluciones.
El recorrido cobra relevancia ante el nuevo escenario político que comienza a configurarse en San Luis Potosí. Mientras algunos perfiles esperan los tiempos electorales para aparecer, Longoria ya comenzó a caminar una región estratégica y a establecer vínculos con quienes conocen de primera mano las necesidades de sus municipios.




La Huasteca enfrenta retos distintos en materia de servicios públicos, movilidad, seguridad, salud, oportunidades para los jóvenes y desarrollo económico. Por ello, conocer cada comunidad y escuchar directamente a sus habitantes será fundamental para construir cualquier proyecto que pretenda representar verdaderamente a la región.
Falta ver como lo reciben en el Altiplano Potosino, en donde uno de sus alcaldes naranjas (Villa de La Paz), no levanta en números, las personas han sido maltratadas desde ese ayuntamiento, presuntamente se le acusa de malos manejos y despidos injustificados. El Nacional tiene que visualizar quienes han trabajo en PRO del partido en SLP y quienes solo a favor de sus vidas personales.
También en Zona Media tienen un trabajo arduo en donde tendrían que consolidar líderes que están a punto de salir a otras fuerzas políticas y hasta recuperar municipios que ganaron naranjas y se convirtieron a verdes.
Regresando a lo caminado en la Huasteca; con esta gira, Movimiento Ciudadano busca reforzar su presencia territorial y ampliar su comunicación con sectores que demandan una política más cercana, menos distante y con mayor capacidad de escuchar.
La Ruta Naranja apenas comienza, pero ya dejó claro cuál será su punto de partida: caminar el territorio, escuchar a la ciudadanía y construir desde las comunidades.

De la mano de Edgardo Longoria, el movimiento naranja encabezado a nivel nacional por Jorge Álvarez Máynez comienza a trazar un nuevo camino en San Luis Potosí. Su incorporación al trabajo territorial también representa un refuerzo para Movimiento Ciudadano SLP, que viene con “todo”, con mucha energía, y también decirlo que se suma un perfil con trayectoria, experiencia y capacidad para generar vínculos dentro y fuera del estado.
Por ello, no resultaría extraño que próximamente Edgardo Longoria asumiera una responsabilidad estratégica dentro del partido y se integrara de manera más activa al trabajo de la Comisión Operativa Estatal.
Por ahora, Edgardo Longoria ya comenzó a hacer lo esencial: recorrer, escuchar y construir. Su siguiente paso dentro del movimiento naranja podría estar más cerca de lo que parece.


