Antes de que este fraccionamiento existiera (Hacienda Valbuena, en La Florida, SLP), todo esto eran terrenos. Aquí nací, crecí y ha sido el único hogar que he conocido.
Cuando comenzaron las construcciones, muchos de los perritos que vivíamos aquí encontraron una familia. Todos, menos yo.

Seguí caminando por el lugar que siempre sentí como mío. Nunca entendí que, de un día para otro, todo había cambiado.
No me aislaron porque fuera una perrita peligrosa. Me aislaron porque, para algunas personas, simplemente «molestaba». Eso me contaron quienes me llamaron Pinta.
Desde hace más de un año vivo entre cuatro paredes. Afortunadamente, dos personas con un corazón enorme se han encargado de cuidarme, alimentarme y sacarme a pasear todos los días. Gracias a ellas estoy segura y nunca me ha faltado amor.
Pero ellas saben, igual que yo, que unos paseos al día no reemplazan la libertad ni elni el calor de un hogar.
Tengo aproximadamente 6 años, soy de talla grande, estoy esterilizada y solo sueño con tener una oportunidad.
No sé lo que es dormir dentro de una casa, tener una familia que me espere con alegría o correr libremente en un lugar donde, por fin, sea bienvenida.
¿Me ayudas a encontrar una familia? ❤️
Si no puedes adoptarme, por favor comparte mi historia. Tal vez la persona que estoy esperando la lea gracias a ti.

