
El Papa León XIV saluda a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano el 5 de julio de 2026. | Crédito: Vatican Media
El Papa León XIV exhortó a los cristianos iraquíes a ser la luz de Cristo en medio de la creciente persecución e inseguridad.
En un mensaje en video publicado por el Vaticano el 8 de julio para el Encuentro Juvenil de Ankawa (Irak), el Papa saludó a los jóvenes cristianos presentes y los animó a confiar en Dios durante estos tiempos difíciles para el país.
“Queridos jóvenes, nunca duden de la bondad de Dios, y no teman el plan que el Señor tiene para cada uno de ustedes”, dijo León XIV en el mensaje en video. “El profeta Jeremías también tuvo que enfrentar momentos difíciles, y él da testimonio de que los planes del Señor son ‘para su bienestar y no para su calamidad, para darles un futuro lleno de esperanza’”.
Persecución prolongada de cristianos y emigración desde Irak
Irak sigue sufriendo violencia sectaria y ataques terroristas, lo que obliga a oleadas de cristianos a emigrar. Según informan ACI MENA —el servicio en árabe de EWTN News— y el Patriarcado Católico Caldeo de Bagdad, dos tercios de los cristianos abandonó el país, la mayoría huyendo a Estados Unidos y Australia.
El informe también señala que, desde la guerra de Irak en 2003, la población cristiana disminuyó de 1,5 millones a aproximadamente medio millón. El patriarcado atribuye esta disminución al número de cristianos secuestrados y asesinados por la organización militante islamista Al Qaeda.
Aliento del Papa León XIV
El Papa León XIV animó a los cristianos iraquíes reunidos en Ankawa a perseverar en la fe, asegurándoles su cercanía y la de la Iglesia en estos tiempos.
“Estoy con ustedes; la Iglesia está con ustedes. Confíen en Jesús; escúchenlo en la oración y a través de la guía de otros, y permítanse que los guíe”, dijo León XIV.
El Papa también los exhortó a irradiar la luz de Cristo y a trabajar por la paz en tiempos de conflicto.
“Arraigados en la caridad, están llamados especialmente a ser pacificadores, a unir a quienes los rodean y a infundir en los demás la esperanza de un futuro marcado por una paz duradera”, afirmó.
El Pontífice les dijo que “no siempre es fácil ser luz en el mundo. En efecto, en este momento, están llamados a irradiar esta luz en una situación que a menudo ha estado marcada por la guerra y la inestabilidad”. “El Señor ha depositado una gran confianza en ustedes al confiarles esta misión, y yo también tengo una gran confianza en todos ustedes», les aseguró el Pontífice.

