Los Papas futboleros: San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco

Papa futboleros

De izquierda a derecha: San Juan Pablo II, Francisco y Benedicto XVI. | Crédito: Vatican Media-L´Osservatore Romano.

Faltan pocas horas para que empiece a rodar el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026 y los católicos de todo el planeta también se preparan para alentar a su país —o a la selección que más les guste—, en una cita deportiva que traspasa fronteras y une a millones de personas a través de la pasión por el deporte.

El Mundial se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio, albergando 104 partidos para definir al campeón. Esta será la 23ª edición del certamen, que inició en 1930, impulsado por Jules Rimet, un católico francés apasionado por el fútbol y convencido de que podía unir a personas de distintas razas y clases sociales.

En medio de la euforia que desata el campeonato mundial, es oportuno recordar cómo sentían el fútbol San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, los primeros Papas de  nuestro siglo, quienes nunca se abstuvieron de manifestar su afición por el deporte y de reflexionar cómo este es una oportunidad para evangelizar y vivir de manera más profunda la fe católica.

1. San Juan Pablo II

Fue un apasionado del fútbol desde su juventud y jugó a nivel amateur, principalmente como portero. Además, fue el aficionado más famoso del equipo MKS Cracovia, de su natal Polonia, el club más antiguo de los que actualmente compiten en la liga local.

Jerzy Kluger, quien fuera médico y amigo de Karol Wojtyla, llegó a elogiar su «coraje» y habilidad bajo los tres palos.

En 1990, pocos días antes de que comenzara el Mundial de Italia, que terminó ganando la selección alemana, San Juan Pablo II pronunció unas palabras dirigidas a los árbitros que participarían en el certamen. 

El Santo Padre aseguró que la Copa del Mundo “no es solo un evento deportivo de primer nivel” sino que también “puede ser una gran celebración de la comprensión, la solidaridad y la amistad entre las personas, ya sea que estén presentes en los partidos o participen y sigan el juego a través de los medios de comunicación”.

“Para que esto sea así, todo debe desarrollarse de acuerdo con los más altos ideales de deportividad, conducta justa, respeto y amistad en las relaciones humanas”, dijo.

El Papa remarcó que el éxito del torneo “no puede medirse en términos económicos” porque eso “destruiría el verdadero espíritu deportivo”. Por el contrario, el Mundial “debe ser un gran ejercicio de auténtico humanitarismo que fomente la armonía, la amistad y la paz entre los pueblos”.

Finalmente, invocó con fervor “las abundantes bendiciones” de Dios sobre el cuerpo arbitral de un torneo que, paradójicamente, terminaría con una gran polémica por la actuación del colegiado uruguayo-mexicano Agustín Codesal en el partido final que enfrentó a la Argentina de Diego Armando Maradona y la Alemania de Lothar Matthäus.

2. Benedicto XVI

Joseph Ratzinger, además de consagrado y brillante teólogo, fue un acérrimo fanático del fútbol. El Santo Padre sentía un gran afecto por el Bayern Münich, uno de los clubes más importantes y ganadores del mundo, del que también llegó a ser socio honorario.

En junio de 1978, al iniciar la Copa Mundial de Argentina, el entonces Arzobispo de Münich-Freising tuvo una entrevista en Bavarian Radio donde explicó el núcleo de su pensamiento sobre el fútbol y el deporte en general.

El entonces Cardenal Ratzinger, de 50 años, se refirió al fútbol como “un evento global” que, independientemente de las fronteras, vincula a la humanidad entera “en el mismo estado de tensión” que abarca “sus esperanzas, sus miedos, sus emociones y sus alegrías”.

El teólogo y filósofo alemán, que se convertiría en Papa de la Iglesia Católica en 2005, reconocía que “los pesimistas” podrían objetar que el fútbol levanta pasiones de la misma manera que lo hacía el pan y el circo en medio de la decadente sociedad de la antigua Roma. 

Sin embargo, incluso aceptando esa explicación, Ratzinger decía que aún habría que preguntarse “por qué este juego es tan fascinante que le hace tener la misma importancia que el pan”. El arzobispo se respondía entonces: al igual que en Roma, el pan y los juegos son en realidad una expresión “del deseo de una vida paradisíaca, una vida de saciedad sin esfuerzo y de la realización de la libertad”.

El deporte, en el pensamiento ratzingeriano, es en ese sentido “una actividad que es completamente libre, sin límites o restricciones, que canaliza y aprovecha todas las energías del ser humano”.

Específicamente el fútbol es tan fascinante, aseguraba el Cardenal Ratzinger, porque une dos aspectos de manera persuasiva: primero, anima a las personas a “ejercitar la propia disciplina”, venciéndose a uno mismo y dominándose, lo que lleva a la libertad. Luego, el fútbol permite participar en una disciplinada cooperación con los otros, enseñándonos a insertar la individualidad al servicio del grupo.

3. Francisco

Quizá el Vicario de Cristo más futbolero de la historia. El Papa Francisco dijo en 2019 que el balompié es “el juego más hermoso del mundo”. Hincha de San Lorenzo de Almagro, afirmaba que todos los domingos iba al estadio en Buenos Aires con su familia para alentar al “Ciclón”.

A pesar de su afición, también llegó a confesar que “no era bueno” en el deporte y que sus amigos le llamaban “pata dura”. Y añadió: “Por eso me pidieron que fuera portero, porque no tenía que moverme, y como portero tuve más o menos éxito”.

De las numerosas ocasiones en que el Papa habló de fútbol, destaca el mensaje que envió a los jugadores que disputaron el Mundial de Catar 2022, que terminó coronando al equipo argentino liderado por Lionel Messi, y a todos los aficionados que seguirían el torneo.

El Santo Padre pidió en esa ocasión que la copa “sea una ocasión de encuentro y armonía entre las naciones, fomentando la fraternidad y la paz entre los pueblos».

En 2018, a pesar de la histórica rivalidad de fútbol entre Brasil y Argentina, tras la eliminación de la canarinha a manos de Bélgica en el Mundial de Rusia, el Santo Padre consoló a los fieles brasileños que estaban presentes en la Plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus.

“Veo banderas brasileñas. ¡Saludo a los brasileños y tengan coraje! ¡Para otra vez será!», dijo el Pontífice.

Su fallecimiento, ocurrido en abril de 2025, dejó de luto al mundo del fútbol internacional, levantando reacciones de importantes futbolistas y clubes en todo el planeta.

4. Bonus track: León XIV

A pesar de tener poco más de un año ocupando la sede petrina, el Papa León XIV no ha ocultado su pasión por el deporte, manifestando su afición por los Chicago White Sox de las Grandes Ligas, por el tenis y también por el fútbol.

La semana pasada, de camino a España para iniciar su viaje apostólico, el Santo Padre manifestó su interés en la Copa Mundial que empezará este jueves: “Ciertamente voy a apoyar a Estados Unidos”, dijo. “No sé cuántos partidos vaya a poder ver, pero pues lo intentaré”, agregó.

Además, en el avión papal fue consultado por una periodista sobre el equipo español de su preferencia, a lo que no dudó en responder: “Esa es fácil: el Papa es para todos los equipos, pero Prevost es para el Real Madrid”.

Este lunes, al encontrarse con miles de personas en el estadio Santiago Bernabéu, el Santo Padre dijo: “Para un jugador de fútbol, marcar un gol en este estadio es algo que te marca un poco la vida. Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre».

Y en el avión papal que lo trasladó a Barcelona este martes, bromeó: “Yo soy blanco, en Barcelona hay que tener cuidado”.

En mayo de este año, León recibió al Inter de Milán, actual campeón de la liga italiana, en el Palacio Apostólico del Vaticano, a quienes recordó la “gran responsabilidad” que tienen como ejemplo de los jóvenes en Italia y el mundo entero.

El Santo Padre invitó a los jugadores a reflexionar sobre cómo pueden “transmitir un mensaje especialmente útil para el crecimiento de los jóvenes”, ya que para ellos son “héroes” y “modelos a seguir”.

También este miércoles, el Papa León expresó que “mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos”, por ello cabe recordar que así como el fútbol, “la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos”.

“Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida”, aseguró.

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