El diputado federal Francisco Castillo fijó una postura firme en torno al dictamen para reducir la jornada laboral en México, al señalar que se trata de una deuda histórica con las y los trabajadores, particularmente en estados como San Luis Potosí, donde durante años se ha normalizado el exceso de trabajo sin condiciones dignas.

“El modelo de jornadas largas ya no puede sostenerse. Durante décadas, a la gente se le exigió más tiempo, más esfuerzo y más sacrificio, sin que eso se reflejara en una mejor calidad de vida. Eso se terminó”, sostuvo.
El legislador respaldó la reforma a la Ley Federal del Trabajo que establece una jornada máxima de 40 horas semanales sin reducción de salario, destacando que esta medida representa un cambio de fondo en la forma en que se entiende el trabajo en el país.
Francisco Castillo subrayó que en San Luis Potosí esta reforma cobra especial relevancia, ya que miles de trabajadoras y trabajadores —en la industria, el comercio y el campo— enfrentan jornadas extensas que impactan directamente en su salud, en su vida familiar y en su bienestar.
“Mientras unos cuantos defendían privilegios y modelos laborales del pasado, hoy estamos poniendo en el centro a la gente. No es un tema ideológico, es un tema de justicia”, afirmó.
El diputado también fue claro al señalar que esta reforma rompe con la narrativa de que reducir la jornada afecta la productividad:
“Eso es falso. Lo que realmente afecta la productividad es el desgaste, el cansancio y la precariedad laboral. Un trabajador con mejores condiciones rinde más y vive mejor”.
Asimismo, destacó que la reforma incluye mecanismos para evitar abusos, como la regulación del tiempo extra y la obligación de registrar electrónicamente las jornadas laborales, cerrando espacios a la simulación y a prácticas que por años perjudicaron a las y los trabajadores.
En ese sentido, advirtió que habrá quienes se opongan:
“Sabemos que hay sectores que no quieren perder privilegios y que prefieren seguir explotando el tiempo de la gente. Pero en la Cuarta Transformación tenemos claro de qué lado estamos: del lado del pueblo trabajador”.
Finalmente, Francisco Castillo aseguró que la implementación gradual de la reforma permitirá que las empresas se adapten.

