
Conferencia de prensa de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) el 16 de abril de 2026. De izquierda a derecha: Mons. Francisco Javier Acero, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México; Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la CEM; Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la CEM; Mons. Jaime Calderón Calderón, vicepresidente de la CEM; y Mons. Andrés Sáinz Márquez, Obispo Prelado de El Nayar. | Crédito: EWTN Noticias.
Los obispos de México indicaron que un posible viaje del Papa León XIV al país durante este año “está en manos de la Providencia de Dios”.
En una rueda de prensa sostenida este jueves 16 de abril en el marco de la 120ª Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la CEM y Obispo de Cuernavaca, dijo que la presidenta del país, Claudia Sheinbaum “ha dicho que lo ha invitado, entonces esperamos”.
“Nosotros no tenemos ninguna información todavía como Conferencia Episcopal de qué vaya a ser”, dijo.
Mons. Castro Castro compartió luego que los obispos mexicanos han pedido al Papa que visite México “para los 500 años de la aparición de la Virgen de Guadalupe”, que se celebrarán en 2031, para así “celebrar dignamente semejante acontecimiento”.
El posible viaje del Papa a México y la invitación de Claudia Sheinbaum
En los últimos meses se deslizaron diversas informaciones en medios locales sobre un eventual viaje papal a México, con fechas que iban desde marzo, para participar en la reinauguración del Estadio Azteca —que será una de las sedes de los encuentros de la Copa Mundial de la FIFA—, hasta septiembre.
El 2 de diciembre de 2025, Sheinbaum aseguró en su conferencia de prensa matutina que estaba intentando llamar telefónicamente al Santo Padre para hablar sobre la posibilidad del viaje de León XIV a México.
“Todavía no hay información de si vendría a la inauguración del Azteca, todavía no hay esa información. Pero sí queremos que visite México, le hicimos la invitación desde el primer día”, dijo, recordando que su gobierno le entregó formalmente una carta de invitación durante la Misa inaugural de su pontificado, el 18 de mayo de 2025.
El 12 de diciembre Sheinbaum informó que conversó “por llamada telefónica con su santidad el papa León XIV para invitarlo a visitar nuestro país. Envía bendiciones y saludos a todos en este día de la Virgen de Guadalupe”.
“Coincidimos en que, más allá de la religión que profese cada persona y de la laicidad del Estado, la Virgen de Guadalupe es símbolo de identidad y paz para las y los mexicanos”, compartió a través de sus redes sociales”, agregó la presidenta mexicana.
El 15 de enero de 2026, tras una audiencia del Arzobispo Primado de México, Cardenal Carlos Aguiar Retes, con el Santo Padre, la arquidiócesis capitalina informó que León XIV “manifestó su deseo e interés de estar pronto en nuestro país para encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe”.
“El Papa no está para engalanar fiestas”
En el marco de una pregunta sobre la decisión del Papa de ir a Lampedusa el 4 de julio, cuando se celebrarán los 250 años de la independencia de su tierra natal, Estados Unidos, y el anuncio del Vaticano de que el Santo Padre no viajará a ese país este 2026, Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la CEM y Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, dijo que “el Papa no está para engalanar fiestas. Es decir, no queremos que venga a cada uno de nuestros aniversarios para engalanar la fiesta”.
“La dignidad que tiene el pueblo estadounidense con sus 200 años de historia está completamente respetada por el Papa y por toda la Iglesia”, continuó. “Valoramos su historia, valoramos su cultura, valoramos a todos los estadounidenses en ese sentido y creo que el Papa en ningún momento pone en duda eso”.
“Sin embargo, la misión del Papa es anunciar el Evangelio y sobre todo anunciarlo ahí donde más se vulneran los valores del Evangelio, como es la dignidad humana”, subrayó.
Mons. Pérez Villarreal indicó a continuación que el Santo Padre “está ahorita preocupado y ocupado en ir a lugares en donde se necesita proclamar, se necesita hacer visible que la dignidad humana está siendo pisoteada y que el mundo tiene que voltear a remediar eso”.
Ir a Lampedusa, una localidad italiana marcada por el drama migratorio en Europa, “es precisamente eso: es evidenciar una herida de la humanidad que no hemos podido cuidar, de hermanos nuestros que con todo derecho buscan una mejor vida”, expresó.

