
TIZIANA FABI | AFP
El Papa León XIV, durante el Ángelus, mostró cómo Juan el Bautista es un ejemplo para todos los fieles católicos
León XIV invitó a los fieles a ser cautelosos ante la búsqueda del éxito y la popularidad durante el Ángelus del 18 de enero de 2026. En su meditación desde la Plaza de San Pedro, el Papa instó a «amar las cosas sencillas y las palabras sinceras» y a «vivir con sobriedad», sin caer en «sucedáneos de la felicidad».
Al introducir la oración mariana, el Papa comentó el Evangelio de este domingo, en el que Juan Bautista reconoce a Jesús como «el Cordero de Dios». León XIV vio en la figura de este profeta un ejemplo a seguir para los fieles. Este hombre popular, que atrae multitudes, no sucumbe al atractivo de la fama y, ante Jesús, humildemente «se retira del escenario» para dar paso al Mesías esperado por el pueblo judío, enfatizó.
El líder de la Iglesia Católica advirtió entonces a la multitud congregada frente a sus ventanas contra la tentación de dar una importancia excesiva a la aprobación, el consenso y la visibilidad. Este enfoque, advirtió, produce estilos de vida y relaciones fugaces, decepcionantes y limitantes.
“No desperdiciemos tiempo ni energía persiguiendo las apariencias”, instó el pontífice peruano-estadounidense, asegurando que Dios no busca “deslumbrarnos con efectos especiales”. Afirmó que la alegría no reside en estos “sustitutos de la felicidad”, ni en “ilusiones fugaces de éxito y popularidad”, sino en “saber que somos amados y deseados por nuestro Padre celestial”.
León XIV animó a los católicos a no distraerse y a mantener la mente vigilante. Al contrario, recomendó esta actitud: «amar las cosas sencillas y las palabras sinceras, […] vivir con sobriedad y profundidad de mente y corazón, […] contentarse con lo necesario». También instó a reservar cada día «un momento especial para detenernos en silencio a orar, reflexionar y escuchar» para encontrarnos con Dios, que desea «compartir nuestras penas y cargar con nuestras cargas».

