El monolito fue derribado al consumarse la conquista de México, permaneció así hasta su hallazgo a un costado sur de la Plaza Mayor de la Ciudad de México el 17 de diciembre de 1790. La icónica figura estaba ubicada a un costado de la Catedral Metropolitana, en 1964 fue trasladada al Museo Nacional de Antropología e Historia. La Piedra del Sol fue labrada por órdenes de Axayácatl, sexto Tlatoani Mexica, durante su mandato desde 1469 hasta 1481. La emblemática piedra pesa 24.5 toneladas y mide 3.6 metros de diámetro.


